SEÑOR ENSEÑANOS A ORAR ASI COMO JUAN ENSEÑO A SUS DISCIPULOS (LC.11,1)

PRIMER ENTREGA

Basado en la IV Conferencia Episcopal Latinoamericana
Oct 1992 - Santo Domingo - República Dominicana
Conclusiones Nº 47:

Debemos procurar que todos los miembros del pueblo de Dios asuman la dimensión contemplativa de su consagración bautismal y aprendan a orar imitando el ejemplo de Jesucristo, de manera que la oración esté siempre integrada con la misión apostólica en la comunidad cristiana y en el mundo frente a muchos también cristianos que buscan en prácticas ajenas al cristianismo respuestas a sus ansias de vida interior, debemos saber ofrecer la rica doctrina y la larga experiencia que tiene la Iglesia

INTRODUCCIÓN

Respondiendo a este llamado que los pastores de la Iglesia nos hacen seguimos el ejemplo de Jesús, Él es nuestro modelo.

En Mt.26,36-46, cuando Jesús se encuentra en la mayor de sus angustias nos enseña que el camino para encontrar al fortaleza es orar.

Va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní y dice a los discípulos: sentaos aquí, mientras voy allá a orar y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia, entonces les dijo: mi alma está triste hasta el punto de morir, quedaos aquí y velad conmigo. Adelantándose un poco cayó rostro en tierra y suplicaba así: Padre mío, si es posible que pase de mí esta copa, pero no se haga como yo quiero sino como quieras tú. Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos y le dice a Pedro: ¿con que no habéis podido velar una hora conmigo? …velad y orad para que no caigáis en tentación que el espíritu está pronto, pero la carne es débil

Jesús asume en ese momento la angustia, el dolor, la impotencia del hombre: “mi alma está triste hasta el punto de morir

En ese momento Jesús representa al ser humano rodeado de todas las cosas en el orden personal, familiar, social, moral, económico, político. Cuando todo sale mal, cuando las circunstancias son adversas, cuando sufrimos frente a la injustita, la inseguridad, la violencia, la desintegración familiar,… también nosotros decimos: “mi alma está triste al punto de morir”. Y a que acude Jesús en ese momento, dice “voy a orar”, es el camino, Jesús nos dice lo que hay que hacer cuando los momentos que vivimos son duros. Si hay algo que debemos hacer en esos momentos es aprender a orar.

Y no fue una casualidad que Jesús llevara a sus tres mejores amigos: Pedro, Santiago y Juan, los que lo acompañaron en la transfiguración, los que lo acompañaron en el milagro en la casa de Jairo, los que lo acompañaron siempre como sus más cercanos colaboradores, los que el apóstol San Pablo llamará Santiago, Cefas y Juan, columnas de la Iglesia. Se llevó a los tres que tenía más estrecha relación con ellos y les dijo velad conmigo, pero cuando regresó los encontró dormidos. Por más que San Lucas cuando narra este pasaje, se preocupe de disculparlos diciendo: “se durmieron de la pura tristeza” así dice San Lucas en Lc 22,45, no es que no les importaba, se durmieron llorando, pero se durmieron. Jesús quiso enseñar que a veces aquellos en los que esperamos la ayuda, el consuelo se nos duermen. Pero Jesús regresa a orar porque el Padre celestial no duerme, porque cuando ya no hay a donde mirar, puedes mirar hacia Dios, porque tu guardián no duerme.
Cuando todos los consuelos humanos nos fallan, el Señor permanece despierto y por eso Jesús está enseñándonos a insistir de manera repetitiva en la oración para que el Padre envíe un ángel a confortarnos y Jesús dice: “velad, orar, para que no caigáis en tentación

Cuando Jesús dice tentación no debemos imaginarnos sólo los problemas de tipo sexual, malos pensamientos, etc.… esas no son las únicas tentaciones.

Otras tentaciones tremendas son:

1 – Sentirse sólo esta es quizás la tentación más grande: a mi nadie me quiere…estoy solo… nadie me comprende…para que nací…o sea lo que modernamente se llama depresión. Los que oran nunca están solos porque saben que están hablando con su Padre que ve en lo secreto y en la soledad de su corazón. “Entra a tu cuarto, cierra la puerta y habla con tu Padre que está en lo secreto y tu Padre que está en lo secreto, te recompensará” Los que oran nunca están solos, porque siempre tienen acceso a su Padre Dios que está cerca de los que lo invocan con sincero corazón. Los que no oran, se sienten solos. Ejemplo: una vez en un noticiero una persona contaba que los ladrones le robaron todo lo que tenía en la casa y les pedía que se quedaran con todo pero que les regresara su lorito, porque tenía un lorito que se lo llevaron también, esta señora decía: ¡con sólo tener la compañía de mi lorito me siento feliz!

Es un ejemplo de una persona que pone todo su cariño en un animalito porque ya no le queda ninguna persona a quien amar. Esas personas que buscan algo en dónde poner su amor están solas. Si descubrieran el amor inmenso de dios podrían decir: que me falte todo menos tu Señor. Es la gran tentación de no sentirnos solos.

2 – Otra tentación enorme y tan peligrosa como la anterior es la evasión. La evasión es no querer aceptar la realidad y entonces comienza a buscarse otras formas de llenar el vacío del corazón humano, como son el alcoholismo, la drogadicción, las aventuras amorosas y cualquier otra forma de evadir tu realidad que puede llevar incluso al suicidio, cuando el hombre o la mujer no saben enfrentar la situación.

La Biblia dice que cuando Jesús estaba en la cruz, le ofrecieron hiel y vinagre, pero Él no quiso beberlo. La piedad de los soldados romanos los había llevado hasta ese punto por lástima. A los que clavaban en la cruz le daban a beber un brebaje especial a base de hiel y vinagre que era como un licor fuerte para dormirle su sistema nervioso, para que no le doliera tanto el sufrimiento de la cruz pues sus nervios estaban traspasados, a veces les quebraban las piernas para que se asfixiaran rápido y murieran. Cuando vieron a Jesús sufriendo, ellos le ofrecieron esta bebida como quien dice: drógate para que no sufras tanto, emborráchate, pero Jesús no quiso beberlo. Solo dijo: Padre en tus manos encomiendo mi espíritu.

No se puede culpar a los alcohólicos y drogadictos, sólo dios conoce cada historia, cada traición, cada desilusión, sólo Dios sabe la tempestad enorme que hay detrás de cada suicida. Pero si podemos enseñarle que hay un camino más excelente, que hay una puerta que nos puede ayudar como a la Virgen María a mantenernos de pie aunque estemos al pie de la cruz, porque esa puerta es la que te sostiene cuando lo demás se derrumba, la que te hace avanzar cuando todo lo demás retrocede y esa puerta solamente viene del Señor y se recibe a través de la oración.

3 – La tercera tentación que nos hablan los Obispos de América Latina y que dicen que incluso también muchos cristianos buscan en prácticas ajenas al cristianismo respuestas a sus ansias de vida interior

Se refieren obviamente pasando por el control mental, contactos con extraterrestres, o esperando que las estrellas lo guíen, pulseras balance, espiritismo, brujería, hechicería, tarot, lectura de las cartas, llámanos y te diremos cual será el futuro de tu vida y te daremos protección, etc… Cuando las cosas están difíciles uno busca de donde agarrarse y nos agarramos de lo primero que nos ofrece seguridad, protección, fuerza.

Tremenda tentación la idolatría, el hombre de hoy no es ateo, el hombre actual no es materialista, es metafísico, el hombre actual es creyente, tiene mías fue de la que nos imaginamos; sólo que la fue la ha puesto en su dinero, en su pulsera balance, etc. El hombre de hoy tiene fe pero no la ha puesto en Dios, por eso es urgente decir como Jesús: “Voy a orar

Los discípulos de Jesús que vieron a Jesús orando y vieron que le dio resultado, un día dice San Lucas en el capítulo 11, versículo 1, se atrevieron a decirle: “Enséñanos a orar” Lc 11,1 “Y sucedió que estando Él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos…Señor enséñanos a orar como enseñó Juan a sus discípulos CONTINUARA